Un huerto escolar constituye un importante recurso didáctico, educativo y evangelizador.

Desde el punto de vista didáctico,  posibilita la observación y la experimentación del curricullum de las Ciencias de la Naturaleza. También constituye un espacio motivador  interdisciplinar  para las áreas Social, Lingüística, Plástica,…

Educativamente, es enormemente sugerente y responsabilizador. La Salle invita a los educadores a cuidar de los alumnos como “plantas delicadas” con el mismo esmero que el agricultor pone en el cultivo de su huerto. Desde la perspectiva del alumno, puede comprobar el origen, el proceso y la trazabilidad de lo que come, bebe y viste; el valor saludable, significado y compromiso de la ecología; el proceso del ritmo natural del crecimiento de los productos; la instalación/cultivo del huerto familiar,…

Otra dimensión es la catequística: escenificación-comentario de la parábola del  sembrador; la admiración por el misterio de la vida; el sentido de la misión educativa,…

Algunos de estos objetivos han motivado la puesta en práctica con la clase de 2º de Primaria: la experimentación de un semillero; la siembra de cereales, patatas, ajos…; el trasplante de fresas, sandías, melones, tomates, pimientos,…; observación del proceso de crecimiento y maduración; el darse cuenta del trabajo de preparación de la tierra, el abonado, el riego,…; la importancia del buen o mal tiempo para el crecimiento de los productos,…

Queda pendiente el taller de elaboración de palomitas y de pipas de girasol acompasada al ritmo natural de estos dos productos.

 

El reportaje fotográfico complementa estas líneas.