El día 3 de abril los alumnos de 6º de primaria iniciamos nuestro viaje de fin de etapa con destino a Lliria (Valencia) acompañados por nuestras profesoras Pepita y Blanca. Sobre las 8.30 de la mañana entre lágrimas y sonrisas nos despedimos de nuestros padres.

Cuando llegamos a la graja escuela de La Salle en Llíria, nos quedamos impresionados, pero no había tiempo para impresiones, porque teníamos mucha Valencia por visitar. Así que soltamos nuestras maletas, nos instalamos en nuestras habitaciones, que eran muy bonitas y cogimos otra vez el autobús para ver la gran ciudad. Después conocimos a Jaime nuestro monitor nativo, que nos acompañó durante todo el viaje hablándonos en inglés. Esa tarde nos enseñó las Torres de Serrano, la Catedral de Valencia, unas cuantas iglesias y la Virgen de los Desamparados, la única que se da la vuelta por la mañana y por la tarde vuelve a su posición normal.

El segundo día nos arreglamos y partimos hacia el Oceanográfic dónde nos hicimos muchas fotos. En esta gran construcción había muchos tipos de peces y también vimos un espectáculo de delfines que estuvo muy bien. Después nos fuimos a comer a un lugar cerca de nuestro próximo destino, el parque de Gulliver. Allí nos lo pasamos muy bien, ya que la estructura era como el caballero Gulliver tumbado con su espada y su sombrero con un montón de toboganes por todas partes. Después por la tarde estuvimos en el museo de las artes y las ciencias. Allí había muchos experimentos chulos que podías tocar para probarlos. Y para terminar el día vimos una película en el Emisféric.

El tercer día fue muy divertido. Por la mañana visitamos el Bioparc, donde solo había especies procedentes de África y algunas incluso en peligro de extinción. Vimos un montón de animales salvajes. Después de esta increíble experiencia volvimos a Lliria a comer una deliciosa paella valenciana y a continuación a la tan esperada playa. Nos divertimos muchísimo bañándonos, jugando al fútbol, voleibol…

Y por la noche nos montaron una discoteca en una sala, que fue super divertida en la que hicimos competiciones, bailes, etc.

El cuarto día fue un poco triste, porque nos marchábamos de ese paraíso cultural y nos despedimos con un precioso paseo en barca por la Albufera.

Que no se me olvide contar lo bien que lo pasamos desayunando, comiendo y cenando con nuestros compañeros. ¡Fue un viaje que nunca olvidaremos!